lunes, 27 de agosto de 2012
Será justicia?
sábado, 21 de abril de 2012
Los dinosaurios van a desaparecer, gracias Charly

La justicia, el periodismo, la gente…, no sé cuál es el factor, pero sí sé que existen afirmaciones, que falsean la verdad, como cuando se dice que somos todos iguales ante la Ley, o que la difusión no afecta la subjetividad de las personas.
Observemos simplemente un juego de palabras, que desvirtúa y deforma la realidad: si alguien armado (o simulando estarlo) amenaza a otra persona o a un ser querido, y este último se defiende, se dice que se “resistió” en vez de decir: que se “defendió” o que defendió a sus seres queridos (no en todos los casos, sino en donde hay algún interés de cualquier naturaleza). Hay personas que dicen ser periodistas y abogados, y según sus opiniones o intereses, afirman públicamente que alguien: es un “asesino”, sin existir sentencia firme al respecto, cosa que no hacen en todos los casos.
Por otra parte, dentro del juego de intereses, se confunden y se hacen valer mal, los términos de: “me parece, sospecho, presumo, tengo evidencias o realmente dispongo de pruebas”, a punto tal que dicha confusión está generalizada.
Como se puede apreciar, es muy interesante que se trate de ver e investigar la verdad, cosa que el periodismo y la Justicia en general, no hizo en cuanto al caso “García Belsunse”, pese a que el señor Carlos Carrascosa, sin prueba alguna de ser el autor material, o cómplice necesario o secundario del homicidio, se encuentra actualmente detenido en un penal, y para quienes no conocen la causa, debemos decir que hay personas sospechadas del homicidio, e incluso sobre cualquier sospecha o dudas, hay verdaderas pruebas de “los autores”, como ser manchas de sangre (ADN) pertenecientes a dos masculinos (una de ellas con la de la víctima), y una femenina, que no corresponden a ninguno de los imputados en la causa, ni familiares ni amigos. Pero la “Justicia” no instó la investigación al respecto, y los jueces tampoco le dieron importancia y una de las personas “invitadas” a hacerse el análisis correspondiente, simplemente se negó, y todo quedó allí. Aclaro que la función de un fiscal es la de investigar, para aclarar el delito, o sea determinar cómo y quién o quiénes lo cometieron, y que los jueces de garantía tienen que garantizar el debido proceso (no para garantizar la defensa de los delincuentes), y en fin, de todos los intervinientes, no se logró prueba alguna respecto a cómo se cometió el delito, ni quién o quiénes son el/los culpables.
Pero el periodismo en general, no instó el análisis de la verdad, por el contrario, instó y reprodujo sospechas ridículas (como ser la participación de carteles de la droga, problemas de dinero, con sumas millonarias o problemas pasionales), y habiéndose investigado cada una de las falsas expectativas se determinó y probó que no eran ciertas. Creo que dicho periodismo estimuló la desviación de la investigación, con ignorancia o con intereses inexplicables, y hoy el/los homicidas están en libertad. Informar con la verdad, es periodismo, desinformar con la falsedad, por acción u omisión, o por resentimiento, es una canallada imperdonable. También algunos “genios del derecho”, sostuvieron que fue “un homicidio pasional”, y como estaban “los dos solos” el culpable fue el marido”, y por ello está “bien condenado”, sin advertir en principio, que no hay prueba alguna al respecto, como así también que la sentencia se encuentra apelada, y al no encontrarse ni firme ni consentida, la presunción legal es de inocencia. Pero más allá de esto, cuando las cámaras continúan enfocando a algunos de esos “genios”, terminan con una sínica sonrisa de satisfacción, apareciendo como haber cumplido con una misión preestablecida.
Sin entrar en más detalles, porque serían muchas las falencias registradas en el hecho, como ser la desconfianza en la familia, cuando el día del asesinato estuvieron presentes en el lugar, personal médico, policial y judicial, sin haber advertido ni denunciado nada, como así también en el día del velatorio, y por el contrario, la investigación dio comienzo en realidad, a instancia de los familiares. Pero había personas que sostenían que en el lugar había mucho dinero, o quienes cambiaron su primera declaración o mintieron, o a quienes sin fundamentos, se desecharon sus declaraciones serias. Basta con decir, que pruebas concretas de quién asesinó a María Marta, no hay, no se investigaron, las existentes, porque se desvió la investigación a los familiares o amigos, desechándose injustificadamente la participación de terceros. Más aún, evidencias concretas no hay porque de la triste investigación, no surge elemento alguno que conduzca a el/los culpables, y sospechas ciertas tampoco hay, ya que al desviarse la investigación exclusivamente a la familia, parecería que se espera la prescripción y de esa manera conformar a todos con un posible “perdón” y dejar a los asesinos y sus cómplices ocultos y libres, sin indemnizar a los inocentes.
Tago
DNI 4922954
viernes, 23 de septiembre de 2011
Señor Director:
"Fui íntima amiga de María Marta, así como lo soy de Carlos, desde hace 35 años. Escribo indignada ante tanta injusticia.
"Desde hace 9 años se delibera acerca de la muerte de María Marta sin haber llegado a ninguna conclusión válida. Los asesinos siguen escondidos e impunes. Carlos está preso, por tercera vez, desde hace más de dos años, con una condena a cadena perpetua por asesinato sin ninguna prueba ni móvil. La Cámara de Casación empeoró la condena, un hecho sin antecedentes en la jurisprudencia argentina -lo sé por gente del ámbito del derecho; yo no lo soy-, sin haber agregado absolutamente ningún hecho nuevo a la causa y condena anteriores.
"¿A nadie se le ocurre que, si después de 9 años, la familia sigue unida en la misma postura, sin que nadie se haya contradicho, será porque, tal vez, hay algo que no se investigó, algo más de lo que nos dijeron las sucesivas fiscalías y la prensa? A estas alturas, debería deducirse que los miembros de la familia son genios de la confabulación para no haber generado ninguna contradicción entre tanta gente, después de tanto tiempo.
"Pido a Dios que ilumine a los jueces en esta instancia, que se abran líneas de investigación que nunca se abrieron y que se revea la sentencia dictada hasta ahora."
Andrea Ricci
DNI 14.069.477
Carta publicada el 23 de septiembre de 2011 en el diario "La Nación"
jueves, 8 de septiembre de 2011
Respetados señores:
Con profunda indignación me dirijo a ustedes para pedir que, al menos por una vez, dejen a un lado su parcialidad y el sensacionalismo del cuál seguramente se han lucrado tanto durante todos éstos años desde que se conoció el asesinato de Maria Marta García Belsunce, y apoyen la búsqueda de la verdad. Durante las últimas semanas han pasado una gran cantidad de testigos y peritos declarando según su disciplina, no según su parecer, y poco se ha publicado al respecto a pesar de la importancia de sus declaraciones. Pero la que realmente me lleva a la cumbre de mi indignación y considero impresentable es que la misma justicia se niegue a saber la verdad con elementos tan importantes como la pericia de la llamada que justamente usaron como argumento para declarar a Carrascosa culpable de asesinato y condenarlo a perpetua. Es indignante que éstos personajes se nieguen a una nueva pericia por considerar que prolongaría el juicio más de lo presupuestado. No quieren dar más de su tiempo y no les importa que a un posible inocente ya le robaron teóricamente la vida entera.
Diana María Mesa Macías
Carta publicada el 7 de septiembre de 2011 en el diario Clarín
domingo, 28 de agosto de 2011
Bogotá, Agosto 27 de 2011
Respetados señores:
Soy una colombiana, fiel seguidora del caso García Belsunce del que tuve conocimiento en el 2007 a través de amigos bridgistas que además me hicieron llegar los dos libros escritos hasta el momento, es decir el de Barbano y Canalleti y el de Pablo Duggan. No tengo ningún interés personal en la causa, sin embargo he visto con profundo pesar cómo los medios, lejanos a su responsabilidad social y a la fidelidad que le deben a la verdad, llevan casi 9 años seleccionando cuidadosamente las notas y los contenidos que le son desfavorables a la familia y descartando la información que los favorece. Manipulan la información de una manera increíblemente irresponsable y digna de todo reproche. Si bien entiendo que las leyes argentinas no los obligan a decir la verdad en aquellos temas que son considerados de “interés público”, algo que para mí es absolutamente reprochable, sí existe una ética universal que los obligaría a ser imparciales y a ser fieles con su misión que es informar, educar y construir verdad.
Esta no es la primera vez que les escribo para referirme al tema; la primera vez que decidí pronunciarme fue el 6 de mayo del 2007, en donde de manera muy respetuosa exponía mis críticas por la mala información que yo evidenciaba en ese entonces. Hoy, más de 4 años después, vuelvo a referirme a lo mismo ya que con tristeza veo que las cosas no han cambiado mucho. Durante éste segundo juicio, a diferencia del que se hizo en el 2007, tengo acceso no solo a los medios digitales sino también a los televisivos y veo con sorpresa que la carga en contra de los imputados es, por decirlo de alguna manera, descarada. Durante el inicio del juicio y mientras los declarantes correspondían a todos los testigos citados por la fiscalía, sin importar si sus declaraciones eran basadas en sensaciones o posiciones personales, éstas eran publicadas con un sensacionalismo que raya en la mala intención, pero desde hace algunas semanas, cuando empezaron a declarar personas cuyas declaraciones le son favorables a la defensa de la familia, no se publican, ni siquiera en una pequeña mención. Ejemplos de esto son las declaraciones de los hijos del matrimonio Bártoli-Hurtig quienes declararon con lujo de detalles los movimientos dentro de su entorno, incluido Carrascosa y sus padres Guillermo e Irene. Tampoco se hizo mención de la declaración del masajista de Guillermo Bártoli quien aseguró que llegó a las 19:15 y la mucama le dijo que habían salido porque un familiar había tenido un accidente. Se publicó que como testigo importante estaban buscando a María del Carmen Almada, sin embargo ella declaró y tampoco se hizo mención de su intervención. Durante la última semana han declarado una serie de peritos, cuyos estudios en disciplinas especializadas acreditan la importancia de sus declaraciones para saber la verdad, sin embargo hay una en particular que me causa total indignación, no sólo con los medios sino con la justicia como tal. La declaración del ingeniero Jorge Gurlekián, creador del software empleado por gendarmería para peritar la llamada con la cual el fiscal Molina Pico y posteriormente Casación argumentaron la condena a Carrascosa, cuestiona la manera cómo los peritos hicieron los análisis de ésta llamada y su supuesto contenido. La defensa pidió hacer un nuevo peritaje y tanto los jueces como el abogado Ribas se negaron por no querer que el juicio se prolongue. Con esto parece que a ellos lo que menos les importa es la verdad y la justicia, y los medios al no publicarlo demuestran su falta de compromiso con éstos mismos valores. Son una vergüenza para el periodismo latinoamericano.
Diana María Mesa Macías
Esta carta nunca fue publicada
viernes, 26 de agosto de 2011
Enviado a carta de lectores
Enviado a carta de lectores de varios medios (espero que la publiquen)
Sr. Director, escribo para informar a la gente sobre el caso Belsunce. Si hoy sabemos que esta mujer fue asesinada es gracias a la familia. Este caso fue mal investigado desde el principio, hubo pruebas ficticias y testimonios falsos. Esto no es buscar la verdad, es una vergüenza sin precedentes. Hubo un claro enzañamiento con la familia y una indulgencia inexplicable hacia otros sospechosos. Dónde quedó el principio de inocencia? el fiscal invirtió la carga de la prueba obligando a esta gente a probar su inocencia cuando es él quien debe probar si son culpables. Es anticonstitucional, es vergonzoso. La familia es inocente, incluso Carrascosa, quien fue condenado SIN PRUEBAS. Este fallo fue enviado a la Comisión interamericana de Derechos Humanos por ser una clarísima violación a éstos, y el fiscal en cuestión está próximo a ir a un jury de enjuiciamiento por su mal desempeño.
Espero que la gente tome conciencia del peligro que corremos con este sistema judicial corrupto y que este tribunal haga la diferencia, sea idóneo y los declare inocentes, y nos devuelva la fe en la justicia.
MLF
Esta carta nunca fue publicada...
lunes, 15 de febrero de 2010
"Los conozco desde hace aproximadamente 38 años, son absolutamente todos una familia intachable y correcta. ¿No le parece un poco extraño que toda una familia se complote para matar a un ser tan querido como era María Marta?; le pregunto: ¿su familia lo haría? Calculo que la respuesta es no; entonces ¿por qué pensar que ellos sí?
"Quedó claro en el juicio que lo de la gotita nunca existió, tampoco lo del Cartel de Juárez, ni el intento de cremación, ni tampoco las muchas calumnias que se han dicho y que no vale la pena mencionar. ¿Por qué están imputados el resto de los familiares por encubrimiento si ellos colaboraron con el fiscal, antes y después de descubrir que había sido un crimen? ¿Por qué no pensar que el dolor los hizo cometer errores? Sin olvidar que de esos errores el fiscal se entera por ellos mismos cuando se lo dicen en sus declaraciones. ¿Por qué en ese momento el fiscal no pide la autopsia o impide que la entierren? ¿Por qué nadie piensa que si el fiscal hubiera cumplido su deber (autopsia), nada de esto habría pasado y sería posible que los asesinos estuvieran en la cárcel?
"Realmente necesito que este caso se esclarezca y no se siga cometiendo la injusticia de que, con Carlos Carrascosa preso, el crimen quede impune. Esto le pudo pasar a cualquiera, a cualquier familia en un caso similar. Por mí, por mi hija, por mis nietas, por todos, por este país, pido que la Justicia sea justa y que investiguen por otro lado (si es que todavía se puede). Por favor, necesito respuestas a mis preguntas."
martes, 29 de diciembre de 2009
Señor Director:
"Hoy leí la carta de Dolores García Belsunce , titulada «Bajo sospecha», y coincido plenamente con lo que plantea esa señora.
"He seguido con atención todo el caso María Marta y he leído buena parte del expediente. Y también leí el libro del periodista Pablo Duggan.
"Acusaciones básicas, como La Gotita y el cartel de Juárez, resultaron ser un invento de la fiscalía para poder acusar al viudo. Lo que constituye un hecho gravísimo por parte del fiscal, que es fraguar pruebas en perjuicio de un acusado. Nadie lo investigó.
"Han pasado siete años y no se sabe a quién pertenecen unas huellas dactilares y manchas de sangre de mujer halladas en la escena del crimen, pese a que todos los familiares y allegados se prestaron a los análisis de ADN. Tengo entendido que solamente una vecina del country se negó a realizárselos. ¿Por qué?
"Además, sospechosamente, el fiscal evitó hacer el peritaje para saber a quién pertenece la voz femenina que se oye en la llamada que realizó el viudo para pedir la ambulancia. ¿Por qué?
"Demasiadas preguntas sin responder y demasiadas dudas para un caso que, sin pruebas, tiene a una persona condenada a prisión perpetua."
Diego García Méndez DNI 7.823.227
Carta publicada el 29 de diciembre de 2009 en el diario "La Nación"
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Señor Director:
"En primer lugar, deseo que la familia Pomar -Viagran pueda encontrar la paz después de este tristísimo y lamentable hecho.
"Al ver este trágico final, me sentí identificada en ciertos aspectos. Lo ocurrido a esta familia fue una fatalidad, pero para los «investigadores» era una trama novelesca en la que se tejieron millones de hipótesis, lo que logró ensuciar y desacreditar ante la sociedad a toda una familia. Se perdieron 24 días por empecinarse en una teoría que no existía, por el mal desempeño, la falta de idoneidad y de lógica en la investigación.
"A mi familia le ocurre lo mismo, pero ya son siete años los que perdimos en poder encontrar al o a los verdaderos asesinos de mi tía María Marta por la impericia de un fiscal, que estuvo en el velatorio y, a pesar de su supuesta capacidad, tampoco advirtió que la habían asesinado. ¿Por qué siempre es mas fácil culpar al círculo íntimo en vez de investigar y pensar en otras hipótesis? ¿Por qué no pensar que los errores cometidos por mi familia fueron por el shock traumático vivido en ese doloroso momento?
"¿Tendrá el fiscal Molina Pico la conciencia tranquila sabiendo que ya pasaron siete años y lo único que hizo fue culpar a toda una familia sin tener prueba alguna y dejar en libertad a los verdaderos culpables? Nosotros sí, y no descansaremos hasta llegar a la verdad.
"Lo que me gustaría transmitir en estas líneas es simplemente que dejemos de comprar lo que nos quieren vender y empecemos a usar la inteligencia y capacidad que nos fueron otorgadas para así crecer como ciudadanos y como país.
"¡Abramos los ojos!"
Dolores García Belsunce
DNI 23.567.512
Carta publicada el 23 de diciembre de 2009 en el diario "La Nación"
viernes, 3 de agosto de 2007
Señor Director:
"En el caso de María Marta García Belsunce, a casi 5 años del hecho, la Justicia se ha dedicado a perseguir y condenar a los veraces que, de buena fe, colaboraron con jueces y fiscales de turno, y se han desentendido de perseguir al asesino, a los ladrones y mentirosos que incurrieron en falso testimonio.
"Es de esperar que algún día la verdad se sepa. Muchos van a poder comprender, entonces, los errores cometidos hasta ahora."
ALEJANDRO ARAUZ CASTEX
Carta publicada el 3 de agosto de 2007 en el diario "La Nación".
martes, 17 de julio de 2007
Señor Director:
"Mucho se ha dicho. Nada se ha averiguado. Personalmente no sé quien mató a María Marta y como no se sabe quién ni en qué circunstancia, sólo me consta una cosa: el fiscal Molina Pico se presentó en el velorio. Pedido o no pedido, accidente o asesinato, su obligación era ordenar una investigación, una autopsia y preservar las pruebas. No lo hizo. Faltó a sus deberes de funcionario. ¿Le pedirán cuenta de ello?"
VERÓNICA G. K. DE ALVAREZ DE TOLEDO
Esta carta fue publicada el 17 de julio de 2007 en el diario "La Nación"
miércoles, 25 de abril de 2007
Señor Director:
"Desde hace años, los argentinos pedimos que mejore nuestra Justicia.
"Creemos que no funciona bien, es lenta, parcial, etcétera. Sin embargo, los habitantes comunes no siempre somos justos en nuestras opiniones. El principio de nuestra Constitución, «toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario» está cada vez más olvidado y una clara muestra es el caso García Belsunce. Está mal visto dar el beneficio de la duda a la familia, ante la gente y los medios. Es crispante ver cómo los periodistas, salvo excepciones, no dan espacio a argumentos y pruebas que los familiares de María Marta presentan ante la sociedad, no sólo ante los tribunales.
"En esta altura de las circunstancias, ya no importa qué resuelva la Justicia. Mientras todos opinamos sobre esta tragedia, no sabemos qué pasa en el lugar que debería ser el más público de todos: el Gobierno.
"¿O estamos al tanto de las leyes que se discuten en el Parlamento? ¿Sabemos acaso qué préstamos toma el Gobierno y en cuáles condiciones lo hace?
"El contenido de los decretos firmados por nuestro presidente es un enigma, y las decisiones que toman ministros y secretarios, también. Nadie da explicaciones, un deber de todo funcionario.
"Reclamemos justicia, pero apliquémosla. Reclamemos información a quienes sí deben darla."
MARÍA JOSÉ JANTUS
lunes, 31 de octubre de 2005
Señor Director:
"Ante la información incorrecta publicada el 27/10, en cuanto a que sólo Carlos Carrascosa quiere llegar a juicio oral y el resto de los imputados apelaron la elevación a juicio, acompaño el escrito en que expresamente le diera indicaciones a mi defensor oficial sobre mi voluntad al respecto.
"«Me dirijo a usted a fin de hacerle saber y dejar expresa constancia que, en pleno ejercicio de mis derechos y garantías constitucionales [...] es mi voluntad consentir este requerimiento de elevación a juicio a fin de iniciar el camino que me permita cumplir sin dilaciones el compromiso que me he impuesto desde la muerte de mi hermana María Marta.
"«En primer lugar, demostrar en debate oral y público, en forma clara y contundente, mi total ajenidad e inocencia en la comisión del delito que se me imputa, para obtener de la Justicia un sobreseimiento que deje a salvo mi buen nombre y honor.
"«En segundo lugar, instar con vehemencia las investigaciones que nunca se realizaron, para que todos los indicios aportados al director de la investigación (fiscal Molina Pico) se transformen en las pruebas necesarias para poner al o a los responsables del homicidio de mi hermana ante los estrados judiciales y que recaiga sobre ellos, si así correspondiere, todo el peso de la ley.
"«Por último, promover todas las acciones legales necesarias para que quienes han sido responsables de sostener estas imputaciones y colocarme en esta situación de oprobio, calumnias e injurias, no sólo respondan por ello, sino que se les impida continuar en ejercicio de las funciones para evitar que en el futuro otras personas inocentes puedan ver afectado su buen nombre y honor, y se vean expuestas con total injusticia al escarnio que nos han llevado a vivir. En Buenos Aires, a los 26 días del mes de agosto de 2005»."
Horacio García Belsunce (h.) DNI 7.704.829
Esta carta fue publicada el 30 de octubre de 2005 en el diario "La Nación"
sábado, 14 de agosto de 2004
Señor Director:
“Tras haber sido aludida directamente en la nota «Un relato que vuelve sobre Carrascosa», del 9/8, relacionada con la causa judicial que se lleva adelante por la muerte de mi amiga María Marta García Belsunce, quiero aclarar que el contenido de dicha nota agravia mi honor y, una vez más, profundiza el dolor de mi marido y mis hijos.
“Hasta ahora, he evitado polemizar públicamente cualquier aspecto del caso, porque acepto ser investigada judicialmente confiando en que el propio sistema confirme mi auténtica inocencia. Pero usar un medio de prensa como este prestigioso diario para dar lugar a la expresión de mentiras sistemáticas y agravios gratuitos supera los límites de mi tolerancia.
“Es falso lo afirmado por la señora Ongay. ¿Por qué ante mi supuesta «revelación» a esta señora, ella no acudió de inmediato a las autoridades policiales o judiciales, en lugar de regresar a su casa en Bariloche? ¿Por qué permanecer más de dos meses y medio (79 días exactamente) con semejante información guardada para sí, en lugar de ayudar a esclarecer el crimen que, dice, tanto la angustiaba? ¿Cómo conciliar que Inés Ongay, previo a su regreso a Bariloche, pocos días después de esta supuesta charla, se haya comunicado telefónicamente conmigo para despedirse empleando palabras de afecto? ¿Por qué, en definitiva, no pidió a gritos declarar?
“Ella no se presentó espontáneamente, como hubiera hecho cualquier persona de bien en conocimiento de «semejante» información. Es inverosímil que yo haya dicho lo que ella afirma. Si no, ¿cómo se explica que haya sido yo quien le diera los datos y el teléfono de la señora Ongay al fiscal en persona, con afán de colaborar en la pesquisa?
“Lamentablemente perdí a María Marta. Ese dolor que llevo adentro día a día nada podrá cambiarlo. Lo que tengo claro es que mi único objetivo es, cueste lo que cueste, que se sepa quién o quiénes y por qué cometieron semejante atrocidad. Siento esto un deber primordial frente a María Marta, ya que no tengo ninguna duda, ni la tendrían quienes la conocieron realmente, de que ella hubiera luchado hasta el final si la víctima hubiera sido yo.
“Evidentemente, con la señora Ongay tenemos percepciones opuestas respecto del avance de la causa. Lo que ella ve como un retroceso es para mí un atisbo de esperanza de encontrar al verdadero asesino de María Marta.”
Nora Burgués de Taylor DNI 12.428.161
Esta carta fue publicada el 13 de agosto de 2004 en el diario "La Nación"
domingo, 1 de agosto de 2004
Señor Director:
"En estos días se ha dado a publicidad la decisión de la Cámara de Garantías de San Isidro con relación a todas las cuestiones que estaban en apelación en el asunto García Belsunce.
"Como era de esperar y sosteníamos quienes confiábamos en la hombría de bien de todos y cada uno de los integrantes de la familia y, además, estábamos convencidos de que se haría justicia porque el expediente es muy claro respecto de la inocencia del señor Carrascosa, se le dio toda la razón a la persistente defensa de éste: se separó a un mal Fiscal que perseguía con saña inexplicable al marido de María Marta, como asimismo a un Camarista que había prejuzgado, y se desprocesó a quien injustamente se le atribuía, judicial y mediáticamente, nada menos que el horrible homicidio de su mujer.-
"Ahora llegó el momento de que un verdadero investigador, imparcial e idóneo, se ponga seriamente a buscar al asesino y lo lleve a prisión.
"Escribo esto, con seguridad en contra de la voluntad de los García Belsunce con los cuales no estoy profesionamente vinculado, porque creo que después del enorme daño que se les ha hecho –irreparable-, muchos tienen que hacer un «mea culpa» y reconocer, al menos, que se dejaron llevar demasiado fácilmente por información equivocada."
Adolfo Casabal Elía
Abogado penalista
Carta publicada el 31 de julio de 2004 en el diario "La Nación"
lunes, 10 de mayo de 2004
Señor Director:
"Hace 35 años que María Marta García Belsunce y yo somos amigas del alma e inseparables por elección y decisión mutua. Por qué después de un año y medio me atrevo a escribir esto, quizá porque ha sido tan profundo mi dolor por su pérdida que no me permitió ver con claridad que otras se arrogaban una amistad, una defensa ante la sociedad y una representación a través de los medios que no tenían, ni tienen. No sé por qué, ni me importa, pero si sé que no la tenían. Ver los 27 de cada mes las velas y las fotos de María Marta en la Recoleta en manos de gente que no conozco y no es amiga de mi querida amiga, no lo soporto más. Yo no soy mediática y sólo sigo llorando su ausencia y rezando para que descanse en paz y la Justicia en serio de mi país, que parece asomar, haga lo que corresponde para que los que me la quitaron reciban su castigo.
"Los lazos de amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia, pero por el recuerdo de María Marta, tomé partido por su marido, Carlos, y por su familia porque a través de ella aprendí a conocerlos y saber que eran su vida, lo más importante para ella. Callé durante un año y medio, porque la única manera de tener un amigo es serlo y porque el respeto conserva la amistad y yo sí la conservo, pues hemos sido confidentes durante años, y no sólo fueron cuatro años de colaboradoras de una obra fantástica, fueron 35 años no sólo de confidencias, sino de compartir dolores y, por sobre todo, alegrías, de eso se trata la amistad. Quiero pedir hoy, a través de esta carta, que dejen de hablar arrogándose amistades que no son tales y deduciendo sobre cosas que no saben, ni conocen. ¿Qué buscan con todo esto? Yo hoy, aquí y ahora, como la amiga que fui y seré de nuestra "Negra" querida, pido que dejen actuar a la Justicia como corresponde, que a veces no es lo mismo que lo que se quiere hacer creer que corresponde."
Canela Aberastain DNI 10.132.664
Carta publicada el 9 de mayo de 2004 en el diario "La Nación"
miércoles, 11 de junio de 2003
Señor Director:
"Cierto es que la muerte injusta y horrible de María Marta ha puesto en boca de la opinión pública a toda la familia. La mención permanente en todos los medios del "caso García Belsunce" tiene como justificativo inmediato el apellido de María Marta.
"No tienen por objeto estas líneas descargar el dolor ni resaltar el daño que en lo personal me han producido las calumnias e injurias vertidas en los últimos 6 meses. Ya llegarán los tiempos y las acciones. Sí pretenden señalar que el único García Belsunce sometido a proceso e involucrado en esta causa soy yo y sobre mi situación será la Justicia quien dará su veredicto final. El resto de los García Belsunce: mi padre Horacio Adolfo, mis tíos César y Eduardo, mi hermana María Laura, mi hermano Hernán y mis hijos Dolores, Ignacio y Victoria, nada tienen que ver con la causa y no es justo que al dolor y al horror deban sumar el escarnio de las injurias y las ofensas a su buen nombre y honor, de los que han hecho un culto en sus diversas y más o menos extensas actividades o trayectorias,
"Sé que esta carta no va a cambiar absolutamente nada; sólo habrá servido para cumplir con un deber de conciencia."
Horacio García Belsunce (h.) DNI 7.704.829
Carta publicada el día 11 de junio de 2003 en el diario "La Nación"
viernes, 23 de mayo de 2003
Señor Director:
"El fenómeno por el cual las personas solemos instalar una idea o un hecho fantaseado en el cerebro dándole entidad de auténtico, se llama «metadiégesis».
"Así, en el caso de que, por ejemplo, me preguntaran si vi a alguien en determinada confitería –más aún si la persona es habitué del lugar–, en determinada fecha y hora, podría responder que sí, en función de incurrir en metadiégesis. Y sostenerlo vehementemente de buena fe. Porque si lo creo, lo sostengo inclusive hasta con detalles anexos, como que bebió café y un licor.
"Estas consideraciones las hago para situar en la hipótesis las declaraciones de quienes afirman que Carlos Carrascosa estuvo en el bar del club house de Carmel, mientras muchos otros sostienen que se mantuvo viendo un partido de fútbol a cuatro cuadras de su hogar, como declara el imputado. Sirva de reflexión, o no, este aporte a la misteriosa causa de la muerte de María Marta García Belsunce."
Lila Díaz D’Onofrio
Esta carta fue publicada el 23 de mayo de 2003 en el diario "La Nación"
lunes, 12 de mayo de 2003
Señor Director:
"Cada vez es más notorio el cúmulo de tergiversaciones y excesos transgresores de buena parte de los medios de comunicación. Un triste ejemplo lo constituye el caso de María Marta García Belsunce. Podría darse una lista de pruebas sobre ese comportamiento. Hace poco se vio un show indigno cuyas truculencias nada tenían que ver con lo afirmado por los expertos. Por una parte, se exagera cualquier dato acusatorio, olvidando que lo burdo nada tiene que ver con el hallazgo de la verdad, que, al menos, exige sutileza y sensibilidad. Por otra parte, se escamotea o invalida la importancia de los hechos positivos, que así, en la interpretación sana y obvia, no "venden".
"Esto ocurre con el hecho de que el Dr. Horacio García Belsunce haya recibido a su yerno en su casa y lo haya visitado en prisión. Se trata de una figura que honra al derecho argentino. Imaginemos, remontándonos a la república romana, lo que hubiera logrado este argumento esgrimido por Cicerón en una esfera legítima. Es que aún tenían peso conceptos hoy poco prestigiosos, que bien haría ese periodismo en recordar para instruirnos y levantar los ánimos que tanto contribuye a deprimir.
"Un comentarista de hechos delictivos alega sofismas: que la "opinión pública del país" ha decidido que Carlos Carrascosa es culpable. Qué torpeza: tenemos muchos ejemplos de errores del juicio multitudinario en determinadas circunstancias. El más notable es el de aquella muchedumbre engañada que, hace cerca de dos milenios, gritó: "¡crucifíquenlo!". Conozco a Carlos Carrascosa desde que era un niño. Considero que jamás pudo cometer el delito que se le atribuye."
Amalia S. Nocito DNI 672.797
miércoles, 7 de mayo de 2003
Señor Director:
"Somos íntimos amigos de Carlos Carrascosa, así como lo éramos de María Marta, desde hace más de 25 años. Escribimos esta carta porque creemos en la calidad humana de Carlos y que María Marta fue una de las personas más justas y nobles que hemos conocido.
"En el velorio, la noche del 27 de octubre, como en la mañana del 28, acompañando a Carlos percibimos un clima de congoja y dolor.
"Ellos, como matrimonio, a pesar de no tener hijos, eran ejemplo de relación para muchos. Como amigos, quienes se les acercaron con problemas pasando por momentos difíciles, siempre recibieron del Gordo y de la Negra un comentario o consejo adecuados.
"Expresamos nuestra convicción sobre la inocencia de Carlos y le pedimos a Dios que le dé la fortaleza que precisa para sobrevellar los momentos que le tocan vivir.
A la sociedad toda, que tenga paciencia para no juzgar anticipadamente a las personas. Y que Dios ilumine a los jueces e investigadores para que lleguen a la verdad y se haga justicia."
Raúl Fernández Aguirre CI 6.914.989
Andrea Ricci de Fernández Aguirre CI 6.091.849
Carta publicada el 7 de mayo de 2003 en el diario "La Nación"
