Web Toolbar by Wibiya Caso García Belsunce

domingo, 4 de marzo de 2007

Las cartas de Carrascosa


En el juicio por la muerte de María Marta García Belsunce hay un solo acusado pero dos sospechosos. Y la defensa del viudo logró que los jueces admitieran sus pruebas e indicios contra el vecino Pachelo, a quien señalan como el verdadero culpable. Los argumentos que esgrimen.

Por Raúl Kollmann


Carlos Carrascosa y la familia García Belsunce volvieron a poner sobre la mesa la carta en la que más creen: sostienen que a María Marta la mató una banda integrada por el vecino Nicolás Pachelo y varios vigiladores del country El Carmel. La hipótesis es que entraron a robar en casa de Carrascosa, ella llegó sorpresivamente debido a la lluvia que interrumpió un partido de tenis y se los habría encontrado en la vivienda. Como los conocía, la mataron. Pese a que Carrascosa es el único imputado, los integrantes del Tribunal Oral admitieron que la defensa del viudo incorpore las pruebas que tienen contra Pachelo y los vigiladores, lo que indica que los jueces están abiertos a otras pistas sobre el asesinato.


El punto central de la defensa de Carrascosa no es la acusación contra Pachelo, sino –según ellos– las evidencias que sostienen que el viudo no fue. En síntesis, que no hay un solo testigo que haya visto a Carrascosa en el lugar del crimen, ni un testigo que manifieste que el matrimonio se llevara mal, alguien que haya visto una discusión entre ellos o al viudo con un arma. El no tiene antecedentes de violencia y, coinciden todos, quedó desbaratado judicialmente el asombroso móvil que planteó el fiscal Diego Molina, que él la mató a ella por dinero del cartel de Juárez. Los únicos indicios que la fiscalía seguirá sosteniendo es que la familia –incluyendo los propios padres de ella– trató de tapar el crimen y que es falsa la coartada de Carrascosa.

Frente a este cuadro, el defensor del viudo, Alberto Cafetzoglus, y la abogada de la madre de MM, Zulema Rivera, exponen las evidencias que creen que tienen contra Pachelo y los vigiladores. Este es un resumen:

1

¿Es cierto que Pachelo fue la última persona que se sabe vio con vida a María Marta?

–Así es. Dos menores, que en la causa figuran como A y B, declaran que minutos antes del crimen vieron a Pachelo corriendo cerca de la casa de Carrascosa. “Estaba vestido con un buzo negro con raya blanca en los brazos hasta las mangas, con capucha colocada, viéndole la cara. Al sobrepasarlos, Pachelo los saluda con la mano. Que instantes después observó a María Marta en bicicleta en la misma dirección.” El menor B declara exactamente lo mismo: “Después de terminado el partido Boca-River y en la esquina de enfrente de lo de Levy se cruza corriendo Pachelo. Que a Pachelo lo reconozco porque lo vi muchas veces en el club en las canchas de fútbol”. Lo curioso del caso es que Pachelo había entrado al country unos minutos antes con su auto y venía de jugar un partido de fútbol. ¿Por qué estaría corriendo o trotando? Además, los vigiladores del country declaran que Pachelo nunca hacía footing.

2

¿Pachelo admite haber estado cerca de laescena del crimen en los momentos previos al asesinato?

–No, dice que había salido hacia el shopping Paseo Alcorta. Sin embargo dos pruebas corroboran el relato de los menores. La más categórica es que las cámaras de seguridad de la puerta de El Carmel demuestran que salió a las 19.05, o sea después del crimen, vestido tal cual lo describen los chicos. La otra es que a las 19.32 Pachelo recibió una llamada a su celular que se cursó por la celda 394 de Movicom, correspondiente a Pilar. O sea que a esa hora todavía estaba en las inmediaciones del country.

3

Pachelo se hizo la prueba de ADN y dio negativo, ¿no es unaprueba de su inocencia?

–También la de Carrascosa dio negativo. Habrá que ver si efectivamente las tres manchitas de sangre encontradas en el antebaño corresponden a los asesinos o no. De todas maneras, la hipótesis de la defensa de Carrascosa no es que Pachelo fue el que disparó, sino que fue el organizador del robo y estaba afuera haciendo de campana o corriendo para avisarles a los ladrones que María Marta estaba volviendo sorpresivamente a su casa.

4

¿Tiene Pacheloantecedentes de haber robado en el country?

–Sí, varios. Por de pronto, estuvo en la cárcel de Marcos Paz de mayo de 2004 a septiembre de 2006 por ocho robos. Entre ellos el de una gran cantidad de palos de golf de El Carmel que –se ve en una filmación– fue a vender en un negocio de la Costanera. Además, un año antes del crimen, desapareció el perro de MM, Tom. Mediante llamados telefónicos le pidieron a María Marta 1500 pesos para devolverlo. Una doméstica de Pachelo declaró que el perro lo tenía escondido en su propia casa y un criador –que está citado como testigo– sostuvo que Pachelo le intentó vender a Tom. Además, hay otra causa por el robo de una computadora y otros efectos de la casa de un vecino de El Carmel que estaba de vacaciones.

5

¿Hay otro antecedente de robo que se podría vincular con el caso García Belsunce?

–Pachelo termina condenado por ocho robos, pero se le imputaron muchísimos más. En la mayoría les robó las llaves de la casa a sus propios amigos y les entró de noche. Uno de los más llamativos ocurrió en la casa de la familia Auge. Pachelo robó las llaves de su amigo Gastón y pocos días más tarde un encapuchado, armado, entró en el domicilio donde estaba Marta María Auge, madre de Gastón. Encañonó a la mujer, la metió en el baño, robó todo lo que había y la amenazó con esperar al hijo y matarlo si no le daba 40.000 dólares. Pachelo terminó confesando el robo a Gastón y aduciendo que es adicto al juego y no tenía para comer. Lo que importa es que dijo que él no entró, sino que mandó “a dos tipos de Pilar”.

6

¿Hay indicios respecto de los vigiladores?

–El fiscal Molina Pico, obsesionado con inculpar a Carrascosa, no profundizó esa pista como debía. Todos los vigiladores que declararon admitieron que robaban e incluso acusaron a los demás con enorme dureza. José Ortiz, que en forma asombrosa apareció enseguida después del crimen frente a la casa de MM, es sindicado por todos los demás como ladrón y violento. “Ortiz apretaba a los otros para que roben con él”, declara por ejemplo el vigilador Norberto Matto. A esto hay que agregar que había orden del country de vigilar a Pachelo por los robos reiterados y el vigilador que tenía esa misión, Carlos Villalba, faltó esa tarde. Además, la cámara de seguridad que enfocaba la parte de atrás de la casa de Carrascosa fue desconectada a las 16.29.

7

¿Pero huboun robo?

–Carrascosa afirma que se llevaron entre 400 y 800 pesos de su mesita de luz y que desapareció una caja con dinero y cheques de la organización Damas del Pilar.

8

¿Hay antecedentes de agresividad de Pachelo?

–El martes se empieza a leer en el juicio la causa sustanciada por la muerte de su padre, Roberto, quien supuestamente se suicidó. La esposa de su padre, Jacqueline Barbará, declaró en la causa que cree que Nicolás mató a su padre. Esa hipótesis nunca prosperó, pese a que desaparecieron varias cosas, entre ellas el portafolio del padre y las llaves de la caja fuerte. El lugar de la muerte fue incendiado intencionalmente un mes más tarde. El hijo del primer matrimonio de Barbará, Hernán, muy enfrentado a Pachelo, también sufrió el incendio intencional de su casa. En un enfrentamiento verbal con Mariano Maggi, propietario de una concesionaria de autos, Pachelo le dijo: “Si tuve huevos para matar a mi padre, imaginate lo que es matarte a vos y a tu vieja”. La pericia psiquiátrica realizada por María Chicatto dice “marcados componentes de agresividad, trastorno psicopático de personalidad, lúcido e inteligente”. La pericia sostiene que los rasgos son compatibles con un adicto al juego.

En el juicio actual, el único que puede ser condenado o absuelto es Carrascosa. Pachelo no está acusado de nada. El objetivo de la defensa del viudo no es sólo que lo absuelvan, sino que el tribunal diga que la pista de Pachelo y los vigiladores debe ser investigada de inmediato.


Fuente original

viernes, 2 de marzo de 2007

Le pegaron un golpe con un anillo


Ayer fueron incorporadas por lectura nuevas pruebas, a pesar de las goteras en la sala de los tribunales de San Isidro que obligaron a interrumpir durante media hora la sexta audiencia del juicio oral por el asesinato de María Marta García Belsunce.
Entre esos elementos, figura un peritaje en el que se determinó que María Marta había recibido un golpe en la frente que dejó una marca. En esa lesión, los técnicos encontraron restos de plata, por lo que presumen que el agresor o la agresora tenían un anillo o una pulsera cuando le pegó a la víctima.
Según el estudio, los restos de plata hallados en la frente de la víctima son compatibles con el material utilizado para fabricar artículos de joyería.
La otra novedad importante registrada en el juicio oral que se impulsa contra Carlos Carrascosa, acusado de ser coautor del homicidio de su esposa, se produjo fuera de la sala de audiencias debido a que se conocieron los resultados de las comparaciones del ADN de los restos de sangre encontrados en la escena del crimen con muestras aportadas por tres amigos de la víctima, acusados de encubrimiento.
Según fuentes judiciales, el patrón genético de la sangre encontrada en la casa del country Carmel, de Pilar, no coincide con el ADN de Nora Burgues de Taylor ni con el de Sergio y Viviana Binello, vecinos de María Marta, ni con el de Norberto Glenon, un custodio del barrio cerrado, acusado por Carrascosa de estar supuestamente involucrado con el homicidio.
Hasta el momento dieron negativos todos los estudios de ADN realizados entre los sospechosos del encubrimiento y entre las personas que estuvieron cerca de la escena del crimen. Este fue el caso de Nicolás Pachelo, el sospechoso acusado anteayer por Carrascosa; el vigilador José Ortiz y el propio Carrascosa.
Los restos de sangre hallados en una pared de la planta alta cuando los investigadores rociaron la casa con luminol, reactivo que permite determinar la presencia de tejido hemático, pertenecen a dos hombres y una mujer.
El estudio había sido solicitado el 27 de diciembre último por los tres nuevos fiscales designados para el juicio, John Broyad, Jorge Ariel Apolo y Diego Grau, con la intención de tener nuevas pruebas para el debate.
En aquella oportunidad, los fiscales citaron no sólo a Burgues de Taylor, a los Binello y a Glennon, sino también a los hermanos de la víctima, Horacio García Belsunce (h.), John e Irene Hurtig y al cuñado Guillermo Bartoli, quienes no se presentaron para la extracción de sangre.
No obstante, allegados a estos familiares aseguraron a LA NACION que si los vuelven a convocar accederán a que les extraigan muestras de sangre.
Con respecto al peritaje que determinó que María Marta fue golpeada en la cara y dejó rastros de un metal precioso, presumiblemente un anillo o una pulsera, se confirmó que hace dos años el abogado Alejandro Novak, quien representa a Bartoli, solicitó el allanamiento de la casa del custodio Ortiz para que los investigadores secuestraran su anillo y compararan el material con los restos encontrados en el cuerpo de María Marta. No obstante, el fiscal Diego Molina Pico rechazó esa solicitud.
Ayer, luego de disminuir la intensidad de la tormenta que provocó goteras en la sala, se leyeron los peritajes químicos que determinaron el hallazgo de cianocrilato*, una sustancia utilizada en los adhesivos de contacto en la muestra D de la piel de la víctima, extraída de uno de los cinco orificios de bala que presentaba el cráneo.
No obstante, las conclusiones de este estudio deberán ser ratificadas o rectificadas por los peritos que estuvieron a cargo del análisis, debido a que se intentará establecer si el pegamento pudo ser colocado por alguien del entorno de la víctima para encubrir el homicidio.
Ayer comenzaron a incorporarse por lectura las pruebas solicitadas por la defensa de Carrascosa. Entre las medidas solicitadas, se leyó el oficio judicial en el que el fiscal Molino Pico le pidió a la Sub DDI de Pilar que concurriera al country Carmel para averiguar las causas del fallecimiento de García Belsunce. El oficio citado tiene fecha 30 de octubre de 2002, tres días después del crimen.


*Nunca se encontró cianoacrilato, sólo se encontró Ciano (compuesto presente en muchísimos productos y elementos de uso cotidiano), además no se respetó el lacrado de las muestras a estudiar, éstas llegaron abiertas al laboratorio y fue denunciado por las defensas en su momento.

jueves, 1 de marzo de 2007

Carrascosa declaró y acusó a Pachelo


Durante los cien minutos que Carlos Carrascosa declaró ante el Tribunal Oral de San Isidro –que lo juzga por su presunta responsabilidad en el asesinato de su esposa, María Marta García Belsunce– su voz se quebró dos veces. Fue cuando recordó el momento en que el médico Juan Gauvry Gordon le dijo que su mujer había sufrido “un terrible accidente” y cuando recordó el instante en el que le comunicó a su suegro, Horacio García Belsunce, que María Marta había muerto. En ambas oportunidades los ojos se le pusieron vidriosos.
Después de haberse leído varias declaraciones indagatorias que lo comprometían, Carrascosa decidió ayer por la tarde dar su versión de los hechos a los jueces María Angélica Etcheverry, Luis Rizzi y Hernán San Martín.
Fue la primera vez que habló desde que comenzó el juicio oral. Algo nervioso, minutos después de iniciar su declaración, Carrascosa pidió permiso a Etcheverry para sacar del bolsillo de su blazer azul un papel en el que había anotado las cosas que quería aclarar y que se habían dicho ante el tribunal y fuera de la sala de audiencias. Insistió en que no mató a su esposa y que no encubrió el homicidio, y acusó a su vecino del country Carmel, Nicolás Pachelo, y a dos vigiladores de estar involucrados en el asesinado de María Marta, ocurrido el 27 de octubre de 2002, en el country Carmel, de Pilar.
"Dígame, Carrascosa, ¿cómo puede explicar lo que pasó con su esposa?", preguntó el juez Rizzi.
"No tengo dudas de que el robo fue el móvil del crimen. En mi casa faltaban 800 o 400 pesos de un estuche y un cofre en el que había dinero y una chequera de la Asociación Damas del Pilar. María Marta tenía esa caja en casa, porque era la tesorera de la entidad", respondió con seguridad Carrascosa.
"Pero, según lo pudo establecer después de cuatro años, ¿quién cree que mató a su mujer?", interrogó el magistrado.
"Calculo que mi vecino, Nicolás Pachelo, y dos vigiladores tuvieron algo que ver con el homicidio de María Marta", contestó el imputado.
Fueron las dos únicas preguntas que hizo el tribunal y las últimas que respondió antes de acusar al fiscal Diego Molina Pico. Dijo que había rechazado su pedido para que se hiciera la autopsia de María Marta, debido a las dudas que habían surgido sobre las causas de la muerte y antes de que el propio fiscal ordenara la exhumación del cadáver.
En su declaración, Carrascosa dejó la sensación de que declaró debido a la necesidad de acusar a otros sospechosos, como Pachelo y los vigiladores, para poder demostrar su inocencia.
Al cierre de esta edición, en declaraciones difundidas por la agencia DyN, Roberto Rivas, abogado de Pachelo, advirtió que su cliente demandará al único acusado del crimen.
"¿Carrascosa, usted mató a su mujer?", preguntó el fiscal Ariel Apolo.
"No", respondió lacónicamente el imputado. Luego, ante las sucesivas preguntas de Apolo, Carrascosa afirmó que tampoco participó en el asesinato de su esposa y que no tuvo nada que ver con el encubrimiento. Agregó que en la actualidad vive merced a los 5000 pesos mensuales que cobra por el alquiler de un galpón industrial en la zona de Martínez.
"El día que mataron a María Marta llegué a mi casa y encontré a uno de los vigiladores en la puerta. Estaba al lado de un escalón. Me dijo que había llegado la masajista Beatriz Michelini y que vino a mi casa porque estaba llamando y no respondía nadie", relató Carrascosa, quien desde que comenzó el juicio concurrió a las audiencias con el mismo blazer azul, pantalones claros y sólo cambió los colores de sus camisas.
"Entonces subí a la planta alta y advertí que estaban los vidrios empañados. Miré hacia el baño y me llamó la atención que la puerta estuviera abierta. Entré, vi una mancha de sangre al lado del inodoro y el cuerpo de María Marta en la bañera. La tomé de los hombros y la acosté en la alfombra, con la cabeza hacia el dormitorio. En ese momento creí que se había ahogado y al caer se golpeó la cabeza", recordó el acusado.
Al terminar con el relato, Molina Pico le preguntó a Carrascosa por qué había cerrado la canilla de la ducha.
Entonces, el abogado del imputado, Alberto Cafetzoglus, advirtió a la jueza Etcheverry sobre el doble sentido que encerraba la pregunta.

"NO CERRÉ LA CANILLA"
No obstante, Carrascosa respondió: "Yo no cerré la canilla. Si estaba abierta la pudo cerrar alguno de los médicos o alguna otra persona que estuvo esa tarde en mi casa. En la bañera había agua y sangre".
No fue caprichoso el momento elegido por Carrascosa para declarar. Lo hizo poco antes de que comenzaran a incorporarse las escuchas telefónicas de conversaciones que mantuvo con su cuñada, Irene Hurtig, en las que quedaron registradas expresiones como: "Una vez que esté todo arreglado me voy".
También aclaró que su madre no murió al golpearse la cabeza en una bañera, sino que sufrió un accidente al tropezar con un escalón y, al caer, el golpe en la cabeza le causó un hematoma que le dejó secuelas. Explicó que este hecho no tuvo nada que ver con la actitud que tomó la tarde en la que encontró el cuerpo de su esposa en la bañera.

Carrascosa pidió la autopsia antes que el fiscal


Carlos Carrascosa aseguró ayer en el juicio que él pidió la autopsia de su esposa, María Marta García Belsunce, antes que el propio fiscal Diego Molina Pico.
"Yo pedí la autopsia el 13 de noviembre, luego de hablar con mi cuñado, John Hurtig, y cuando me enteré de las diferencias que había entre los dos médicos que estuvieron en mi casa el día que murió María Marta. Mi abogado, el doctor Marcelo Nardi, presentó el pedido de exhumación, pero fue rechazado por la fiscalía porque dijeron que no había pagado el bono judicial para poder litigar en la provincia. Entonces, el pedido ingresó recién a las 11 de la noche", explicó Carrascosa.
Según consta en la causa, el primer pedido formal de autopsia fue realizado por Diego Molina Pico el 14 de noviembre, un día después de la solicitud del viudo. De esta manera, el defensor Alberto Cafetzoglus quiere demostrarles a los jueces que fue su cliente el primero en pedirla y que si hubiera habido intencionalidad o complicidad en el homicidio no lo hubiese hecho.