Web Toolbar by Wibiya Caso García Belsunce

lunes, 22 de junio de 2009

Huellas sin dueño en el caso

En una pared de la antesala, en la planta alta de la casa que compartían María Marta García Belsunce y su esposo, Carlos Carrascosa, en el country Carmel, de Pilar, hay tres huellas digitales de una mano izquierda. La identidad de su dueño es, a casi siete años del asesinato de la mujer, un acertijo, como lo es el de los restos de sangre que denotan la presencia, en la escena del crimen, de personas también desconocidas.

Aquellas "huellas latentes", como se denomina en criminalística a las impresiones dactilares sin dueño conocido halladas en la escena de un crimen, no son de la víctima ni de su marido, condenado sorpresivamente, hace cuatro días, a prisión perpetua. Tampoco de su cuñado Guillermo Bártoli (sospechoso de la coautoría, según el fiscal Diego Molina Pico) o de alguna de las casi 200 personas que, como testigos o acusadas, estuvieron vinculadas con este resonante caso.

El fiscal de Pilar Gonzalo Aquino, que hace un año y medio reemplazó a Molina Pico, está abocado a desentrañar el misterio de las huellas. Una de sus últimas medidas fue pedir a la Policía Federal y a Interpol que cotejen aquellas huellas con los registros criminales nacionales e internacionales, en busca de coincidencias con las de otro asesinato o con las impresiones dactilares de algún sicario extranjero o local.

La cuestión de las huellas que denotan la presencia en la casa de personas ajenas al círculo de familiares y amistades de la víctima sigue irresuelta, y el ADN de los restos de sangre hallados en la escena del crimen no coincide con los rasgos genéticos del viudo y de Bártoli. No obstante, la Cámara de Casación Penal bonaerense revocó la sentencia con la que el Tribunal Oral N° 6 de San Isidro había responsabilizado a Carrascosa como encubridor del crimen y lo condenó a prisión perpetua como autor de la muerte de su mujer.

Contra lo que había entendido el tribunal de juicio, Casación consideró que Carrascosa había estado en la escena en el momento del asesinato. A pesar de no contar con el arma homicida o con rastros científicos concretos (como aquellas huellas), conjeturaron que el factor temporal bastaba para colocarlo en situación de haber podido cometer el crimen, idea reforzada por los actos desplegados más tarde por Carrascosa y algunos familiares y amigos suyos, tendientes a instalar la idea de que la muerte había sido producto de un accidente doméstico, a evitar la acción de la policía y a deshacerse de todo elemento comprometedor, como el famoso pituto.

Si las huellas en la escena del crimen no son de Carrascosa o de su cuñado, tampoco incriminan a quienes la defensa del viudo y el resto de la familia de la víctima señalan como responsables del crimen: Nicolás Pachelo, un vecino con el cual la víctima había tenido problemas previos (lo acusaron, incluso, de haber secuestrado la perra de María Marta), y uno de los vigiladores del country, José Ortiz, de quien algunos de sus ex compañeros dijeron que entraba en casas de Carmel para robar.

Fuentes judiciales explicaron que la idea de comparar las huellas encontradas en la casa de la víctima con las de un sicario encontró inspiración en los lineamientos de su acusación en la primera audiencia del juicio oral contra Carrascosa del fiscal natural del caso, Molina Pico, quien había sugerido entonces que el homicidio habría sido ejecutado por orden del mexicano cartel de Juárez.

Durante los últimos 18 meses, el fiscal Aquino recorrió el último trayecto que hizo María Marta antes de que la mataran, entre la casa de su hermana, Irene Hurtig (donde su esposo estaba viendo el River-Boca que se jugó aquel lluvioso domingo de octubre de 2002); reconstruyó las circunstancias del homicidio e interrogó a más de cien testigos.

Además, ordenó realizar peritajes en un revólver calibre 38 hallado en una zanja dentro del country Carmel con los que descartó que se tratara del arma homicida. Por último, hace diez días rechazó un pedido de los abogados de la madre de García Belsunce para revisar el pozo ciego de la casa de Pachelo, el principal sospechoso del homicidio, según la familia de la víctima.

Los querellantes, que buscan probar que el asesino es ajeno al círculo íntimo de la víctima y de Carrascosa, presentaron aquella solicitud porque la mujer que alquiló la casa donde vivía Pachelo en el momento del asesinato dijo que la cámara séptica había sido rellenada con cemento.


RECOMPENSA Y NOVEDADES

Otra de las medidas impulsadas por el fiscal Aquino fue la de solicitar al gobierno provincial que ofreciera una recompensa por el caso. El Poder Ejecutivo bonaerense, a través del Ministerio de Seguridad provincial, ofrece hasta 150.000 pesos para quien aporte datos que contribuyan a resolver el homicidio. El ofrecimiento quedó firme en mayo del año pasado y figura en la resolución 625, rubricada por el ministro Carlos Stornelli. Hasta el momento, nadie apareció para aportar datos concretos.

Con todas las medidas impulsadas por Aquino el último año y medio, la causa penal en la que se investiga el crimen de Carmel ya acumuló 40 cuerpos, de 200 fojas cada uno.

En los próximos días el caso producirá novedades en tres frentes. Por un lado, sigue adelante en la fiscalía de Pilar la investigación para tratar de identificar al autor material del asesinato, con la novedad de que, a instancias de la decisión de Casación, se debe investigar a dos allegados a Carrascosa como coautores: según las sospechas de Molina Pico, la media hermana de María Marta, Irene Hurtig, y el esposo de ésta, Guillermo Bártoli.

La Justicia de San Isidro también debe definir la fecha en la que se hará la audiencia previa al juicio oral contra los siete procesados por el encubrimiento del homicidio. Cuatro son familiares de la víctima. A través de sus abogados, en una sesión que se realizará el mes próximo, ofrecerán los testigos para que declaren en el juicio oral, que comenzará en junio de 2010.

Y la Suprema Corte bonaerense, a instancias de la defensa, deberá definir si acepta revisar el fallo de Casación que condenó por homicidio a Carrascosa. "Nunca un tribunal de Casación revocó un fallo de un tribunal oral como lo hizo ahora. Lo máximo había sido ordenar un nuevo juicio, pero nunca se condenó a nadie sin haber escuchado a los testigos del debate", dijo uno de los defensores.


CLAVES

  • Pesquisa : el fiscal pidió a Interpol y a la Policía Federal que cotejen las huellas con los registros de otros casos y con antecedentes de sicarios nacionales y extranjeros. Se sabe que no son de la víctima, de Carrascosa ni de su familia.
  • Recompensa : por pedido del fiscal, el gobierno bonaerense ofrece hasta 150.000 pesos para quien dé datos esclarecedores.
  • Peritajes : se descartó como arma homicida un revólver calibre 38 hallado en una zanja en el country. El fiscal rechazó revisar el pozo ciego de la ex casa de Pachelo.


Fuente

viernes, 19 de junio de 2009

Tapa del diario Clarín del 19 de junio de 2009


Prisión perpetua para Carrascosa

La Cámara de Casación Penal bonaerense ordenó hoy la condena a prisión perpetua para Carlos Carrascosa, por el homicidio de su esposa, María Marta García Belsunce.

Fuentes judiciales informaron a lanacion.com que la Cámara hizo lugar a un pedido de la fiscalía. El 11 de julio de 2007, Carrascosa fue absuelto del homicidio , pero fue condenado a cinco años y medio de prisión por haber sido encontrado culpable de encubrimiento.

Tras 35 días en prisión, fue beneficiado con la excarcelación el 17 de julio de 2007. Pagó una fianza de 100.000 pesos y volvió a su casa de country.

La fiscalía apeló y el pedido fue elevado a Casación, que hoy revocó la sentencia de primera instancia y condenó a Carrascosa a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo. Entre los aspectos que se consideraron para esta decisión, está la certeza de que estuvo en su casa el día del homicidio, según informaron las fuentes.

Además se determinó que el hombre no actuó solo, sino que hay otras dos personas implicadas.

El defensor de Carlos Carrascosa, Alberto Cafetzoglus, aseguró esta tarde a Télam que apelará ante la Suprema Corte de Justicia provincial el fallo de Casación que condenó hoy a reclusión perpetua al viudo por el crimen de su esposa.

"Vamos a notificarnos de la sentencia y obviamente intempondremos un recurso ante la Corte provincial", dijo Cafetzoglus.


El crimen. García Belsunce fue asesinada de cinco balazos el 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel, en Pilar.

El cuerpo fue encontrado por el propio Carrascosa, semisumergido en la bañadera de la casa.

Al principio se había informado que se trató de un accidente. Recién un mes y medio después, debido a una exhumación y autopsia practicada al cadáver, se descubrió que la mujer había sido asesinada a tiros.

El fiscal de Pilar Diego Molina Pico acusó al viudo y a otros familiares y amigos de la socióloga, además de la masajista y el médico que inspeccionó el cuerpo en la casa del country.


Encubrimiento. A principios de junio, tal como informó LA NACION, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un recurso extraordinario de queja presentado por la defensa del cuñado de la víctima, Guillermo Bártoli.

Con ese fallo, se decidió que Bártoli deberá enfrentar un juicio oral y público por encubrimiento agravado.


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jueves, 4 de junio de 2009

Otro juicio en el caso

El homicidio de María Marta García Belsunce sumó un nuevo capítulo. El cuñado de la víctima, Guillermo Bártoli, deberá enfrentar un juicio oral y público por encubrimiento agravado. Así se determinó después de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara un recurso extraordinario de queja presentado por la defensa del acusado.

En el fallo, al que tuvo acceso La Nacion, el máximo tribunal calificó como "inadmisible" el recurso presentado por los abogados Alejandro Novak y Eugenio Blanco.

La resolución de la Corte fue aprobada por mayoría con las firmas de los jueces Carlos Fayt, Enrique Petracchi, Juan Carlos Maqueda y Carmen Argibay.

Según un comunicado de prensa, los ministros Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Raúl Zaffaroni desestimaron el recurso extraordinario de queja presentado por la defensa de Bártoli, ya que el mismo "no fue dirigido contra una sentencia definitiva o asimilable".

Con la decisión del máximo tribunal, quedó en pie el pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de la bonaerense, que había desestimado el planteo de nulidad presentado por la defensa de Bártoli.

También quedaron ratificadas las decisiones del Tribunal de Casación bonaerense y de la Cámara de Apelación y de Garantías en lo Penal de San Isidro que, respectivamente, habían rechazado los recursos de casación y apelación y, en definitiva, convalidaron el pronunciamiento del Juzgado de Garantías N° 1 al disponer la elevación a juicio de la causa.

El juicio en el que Bártoli estará en el banquillo de los acusados estará a cargo del tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de San Isidro, integrado por los jueces Juan Carlos Tarsia y Alberto Ortolani, según el sorteo realizado en noviembre último.


MÁS ACUSADOS

Bártoli no es el único acusado que llegará al debate oral y público. También están acusados de encubrimiento dos hermanos de la de la víctima, Horacio García Belsunce y Juan Carlos Hurtig; el padrastro, Constantino Hurtig; un amigo, Sergio Binello; su masajista, Beatriz Michelini y el médico Juan Gauvry Gordon, que tomó contacto con el cadáver.

García Belsunce fue asesinada de cinco balazos el 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel, en Pilar, cuando esperaba a su masajista.

Su marido, Carlos Carrascosa, fue quien halló el cuerpo semisumergido en la bañadera de la casa e, inicialmente, según afirmó, pensó que se había tratado de un accidente, tal como luego le dijeron los médicos que tomaron contacto con el cuerpo en la escena.

Pero casi un mes y medio después, debido a una exhumación y autopsia practicada al cadáver, se descubrió que la socióloga había sido asesinada a tiros.

La investigación estuvo a cargo del por entonces fiscal de Pilar Diego Molina Pico, que acusó al viudo y a otros familiares y amigos de la socióloga, además de la masajista y el médico que inspeccionó el cuerpo en la casa del country.

El 11 de julio de 2007, Carrascosa fue absuelto del homicidio, pero fue condenado a cinco años y medio de prisión por haber sido encontrado culpable de encubrimiento.


Fuente


martes, 11 de noviembre de 2008

Designan tribunal oral para juzgar a los acusados


El Tribunal Oral Criminal 1 de San Isidro fue sorteado para llevar adelante el segundo juicio por el crimen de la socióloga María Marta García Belsunce, al que siete personas, la mayoría familiares de la víctima, llegarán acusadas de encubrimiento.
Fuentes judiciales informaron que el TOC 1, integrado por los jueces Juan Carlos Tarsia y Alberto Ortolani, fue el sorteado para llevar adelante el juicio oral a Horacio García Belsunce, Juan Hurtig, Constantino Hurtig, Guillermo Bártoli, Sergio Binello, la masajista Beatriz Michelini y el médico Juan Gauvry Gordon.
Por el homicidio fue juzgado su viudo, Carlos Carrascosa, quien en julio de 2007 fue absuelto por ese delito y condenado a cinco años y medio de prisión por encubrimiento agravado.
Varios de los acusados apelaron el procesamiento, aunque la Cámara los confirmó y envió a juicio, mientras que otros optaron por ir directamente al debate e intentar demostrar allí su inocencia.