martes, 30 de agosto de 2011
Una llamada clave no estaba cargada
Quién se robó una llamada?
lunes, 29 de agosto de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
Bogotá, Agosto 27 de 2011
Respetados señores:
Soy una colombiana, fiel seguidora del caso García Belsunce del que tuve conocimiento en el 2007 a través de amigos bridgistas que además me hicieron llegar los dos libros escritos hasta el momento, es decir el de Barbano y Canalleti y el de Pablo Duggan. No tengo ningún interés personal en la causa, sin embargo he visto con profundo pesar cómo los medios, lejanos a su responsabilidad social y a la fidelidad que le deben a la verdad, llevan casi 9 años seleccionando cuidadosamente las notas y los contenidos que le son desfavorables a la familia y descartando la información que los favorece. Manipulan la información de una manera increíblemente irresponsable y digna de todo reproche. Si bien entiendo que las leyes argentinas no los obligan a decir la verdad en aquellos temas que son considerados de “interés público”, algo que para mí es absolutamente reprochable, sí existe una ética universal que los obligaría a ser imparciales y a ser fieles con su misión que es informar, educar y construir verdad.
Esta no es la primera vez que les escribo para referirme al tema; la primera vez que decidí pronunciarme fue el 6 de mayo del 2007, en donde de manera muy respetuosa exponía mis críticas por la mala información que yo evidenciaba en ese entonces. Hoy, más de 4 años después, vuelvo a referirme a lo mismo ya que con tristeza veo que las cosas no han cambiado mucho. Durante éste segundo juicio, a diferencia del que se hizo en el 2007, tengo acceso no solo a los medios digitales sino también a los televisivos y veo con sorpresa que la carga en contra de los imputados es, por decirlo de alguna manera, descarada. Durante el inicio del juicio y mientras los declarantes correspondían a todos los testigos citados por la fiscalía, sin importar si sus declaraciones eran basadas en sensaciones o posiciones personales, éstas eran publicadas con un sensacionalismo que raya en la mala intención, pero desde hace algunas semanas, cuando empezaron a declarar personas cuyas declaraciones le son favorables a la defensa de la familia, no se publican, ni siquiera en una pequeña mención. Ejemplos de esto son las declaraciones de los hijos del matrimonio Bártoli-Hurtig quienes declararon con lujo de detalles los movimientos dentro de su entorno, incluido Carrascosa y sus padres Guillermo e Irene. Tampoco se hizo mención de la declaración del masajista de Guillermo Bártoli quien aseguró que llegó a las 19:15 y la mucama le dijo que habían salido porque un familiar había tenido un accidente. Se publicó que como testigo importante estaban buscando a María del Carmen Almada, sin embargo ella declaró y tampoco se hizo mención de su intervención. Durante la última semana han declarado una serie de peritos, cuyos estudios en disciplinas especializadas acreditan la importancia de sus declaraciones para saber la verdad, sin embargo hay una en particular que me causa total indignación, no sólo con los medios sino con la justicia como tal. La declaración del ingeniero Jorge Gurlekián, creador del software empleado por gendarmería para peritar la llamada con la cual el fiscal Molina Pico y posteriormente Casación argumentaron la condena a Carrascosa, cuestiona la manera cómo los peritos hicieron los análisis de ésta llamada y su supuesto contenido. La defensa pidió hacer un nuevo peritaje y tanto los jueces como el abogado Ribas se negaron por no querer que el juicio se prolongue. Con esto parece que a ellos lo que menos les importa es la verdad y la justicia, y los medios al no publicarlo demuestran su falta de compromiso con éstos mismos valores. Son una vergüenza para el periodismo latinoamericano.
Diana María Mesa Macías
Esta carta nunca fue publicada
sábado, 27 de agosto de 2011
El fiscal Molina Pico fue acusado de negligente e incompetente

viernes, 26 de agosto de 2011
Analizan pedido de Jury para Molina Pico
Analizan pedido de Jury para Molina Pico
En el caso García Belsunce, la ESDePF le atribuye al fiscal no haber ordenado la autopsia de María Marta ni preservar la escena del hecho cuando el mismo Molina Pico se presentó en el velatorio. "El Dr. Diego Molina Pico reconoce haber advertido: a) Que se impidió el manipuleo del cuerpo por parte del personal de la funeraria; b) Que se había dispuesto una iluminación muy baja para evitar que los asistentes vean el cadáver; c) Que era `inusual y totalmente diferente a cualquier velatorio. Y, pese a todo ello, no hizo nada", señala la denuncia. También le imputan haber iniciado la causa recién tres días después de cometido el hecho y haber mencionado en su requerimiento de elevación a juicio que el móvil del crimen eran los vínculos de la familia con el lavado de dinero del narcotráfico del Cartel de Juárez en base a un anónimo y sin pruebas que lo sustenten. El fiscal, que ahora trabaja en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de El Talar, en el partido de Tigre, ya había sido investigado por su actuación en el caso García Belsunce pero en una causa judicial a cargo de la fiscal de San Martín Laura Pascual, que terminó archivada.
La otra causa en la que Molina Pico fue cuestionado es por su actuación en un juicio que terminó el 3 de marzo de 2009 cuando el Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Isidro tuvo que absolver a un imputado de violación porque el informe médico sobre los abusos no tenía la firma ni el sello del profesional que lo había corroborado y no se pudo probar el delito.
La víctima era una joven de 20 años discapacitada mental que contó ante el tribunal cómo su vecino, el imputado Francisco Javier Centurión, la había abusado en reiteradas ocasiones.
Según el pedido de jury de la ESDePF, Molina Pico como fiscal de juicio "debía haber intentado reeditar dicha prueba a modo de instrucción suplementaria subsanando las falencias que ésta presentaba".
En este caso, ya había un pedido de jury previo realizado por la familia de la víctima y apoyado por Aníbal Fernández -entonces ministro de Justicia-, pero la más comprometida en la denuncia era la fiscal de Tigre que hizo la instrucción de la causa, María del Carmen Gigante.
En la notificación de la Comisión Bicameral, se deja asentado que justamente este nuevo pedido de jury, que lleva el número 079/11, se agregue el anterior, que es el expediente 077/11.
Ahora estas actuaciones fueron giradas a la Secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento que notificará al fiscal para que ejerza su descargo y, luego de ello, se decidirá si hay elementos suficientes para hacer el jury en el que Molina Pico podría ser destituido.
Voceros judiciales indicaron a Télam que Molina Pico no estaba al tanto de este pedido de jury y que no fue aún notificado por la Comisión Bicameral.
Enviado a carta de lectores
Enviado a carta de lectores de varios medios (espero que la publiquen)
Sr. Director, escribo para informar a la gente sobre el caso Belsunce. Si hoy sabemos que esta mujer fue asesinada es gracias a la familia. Este caso fue mal investigado desde el principio, hubo pruebas ficticias y testimonios falsos. Esto no es buscar la verdad, es una vergüenza sin precedentes. Hubo un claro enzañamiento con la familia y una indulgencia inexplicable hacia otros sospechosos. Dónde quedó el principio de inocencia? el fiscal invirtió la carga de la prueba obligando a esta gente a probar su inocencia cuando es él quien debe probar si son culpables. Es anticonstitucional, es vergonzoso. La familia es inocente, incluso Carrascosa, quien fue condenado SIN PRUEBAS. Este fallo fue enviado a la Comisión interamericana de Derechos Humanos por ser una clarísima violación a éstos, y el fiscal en cuestión está próximo a ir a un jury de enjuiciamiento por su mal desempeño.
Espero que la gente tome conciencia del peligro que corremos con este sistema judicial corrupto y que este tribunal haga la diferencia, sea idóneo y los declare inocentes, y nos devuelva la fe en la justicia.
MLF
Esta carta nunca fue publicada...
Cuestionan la pericia de audio
jueves, 25 de agosto de 2011
miércoles, 24 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
Acta de debate del ingeniero Gurlekián
Es interesante ver lo q explica sobre los alcances del sistema:
" el programa no permite transcribir voz a texto, no es automatico" "alguien lo escribio"
" los sonidos en segundo plano no dan certeza de identificarlos con una persona"
lunes, 22 de agosto de 2011
Mi charla con Horacio García Belsunce
jueves, 18 de agosto de 2011
Sobre la declaración de los hijos de Bártoli
Crónica de la audiencia de ayer en el juicio...
¿Por que los medios no publicaron ni una palabra?
Dos veces en la sala de audiencias hubo llantos entre el público, los imputados y el testigo. Fue cuando Tomás y Francisco Bártoli recordaron cuando su padre Guillermo los abrazó para decirles que su tía Pata, como llamaban a María Marta García Belsunce, había muerto.
Los chico, que en ese entonces tenían 13 y 10 años, declararon ante los jueces del Tribunal 1 de San Isidro , que lleva adelante el juicio por el encubrimiento del crimen, en el que están imputado su padre y sus tíos Juan Hurtig y Horacio García Belsunce.
Primero fue el turno de Tomás que declaró que recordaba muy bien ese día porque perdió una persona que quería mucho y era la primera vez que sufría una muerte tan cercana.
Ese 27 de octubre de 2002 vio a María Marta jugando al tenis cuando regresaba a su casa antes que empezara River Boca. Si bien en su casa se habían juntado para mirarlo, como es hincha de River “y esa era la época de Bianchi y nos ganaba todo me fui la computadora”. Que más tarde regresó al linvig y ahí vio a Maria Marta que había dejado de jugar al tenis por la lluvia y que también llegó su mamá que había ido a almorzar con una amiga. “La tía Maria Marta se tenía que ir porque tenía masajes. Yo me fui otra vez a la computadora”, declaró Tomás, y agregó: “Al rato vino mamá que se sentía mal y se acostó. Después vine Francisco y se ponen a ver el partido que seguía que era Independiente Rosario Central”.
Según el testigo volvió al living donde sólo había quedó su papá y Carlos Carrascosa, comió una medialuna y regresó al cuarto con su madre y su hermano. “Escucho que desde el fondo del pasillo Carlos le dice a mamá chau gorda. Ahí vine papá y se acuesta con nosotros. Me manda a lavarme las patas, siempre las tenía sucias en esa época. Cuando estaba en el baño escuché el teléfono cuando salgo mis papás ya no estaban. Mi hermano me dijo que habían llamado diciendo que la Tía había tenido un accidente y salieron corriendo”, dijo Tomás.
“al rato llegó papá, nos apagó el tele, nos abrazó y nos dice que la tía falleció”, dijo el adolescente llorando, mientras Bártoli lo hacía desde el banquillo de los acusados y sus primos desde el público. “Después llegó mamá, nos abrazamos, no había nada que decir”, agregó Tomas sin poder dejar de llorar. Una vez que terminó su declaración se sentó junto a sus primos y sus amigos para escuchar a su hermano.
Francisco dijo la muerte de su tía le marcó la vida. “Era una persona con la que yo compartía mucho. Me llevaba la colegio. Cuando volvía ya me iba a jugar a lo de la tía pata, que es María Marta”, sostuvo Francisco, a quien se le quebró la voz cuando la nombró.
Francisco también la vio en la cancha de tenis y vio el segundo tiempo del partido sentado junto al “tio Carlos”. “Después llegó la tía Pata y se sentó al lado mío. Cuando terminó el partido papá le ofrece llevarla, pero ella dijo que estaba con la bici, una bici muy buena que yo siempre le robaba”, dijo Francisco, quien, según dijo, se quedó junto a su papá y Carrascosa mirando el otro partido. “Después me fui al cuarto con mamá y cuando Independiente metió el gol fui al living y le dije a papá que apagara la tele”, recordó el testigo quien dijo que en ese momento Carrascosa se fue. Entonces el y su papa se fueron al cuarto con su madre y su hermano. “Mamá atiende el tefelefono , se pone loca y dice que la tía pata había tenido un accidente. Papá estaba vestido y salió, mamá se puso algo y se fue corriendo”, recordó el menor de los Bártoli. Cuando recordó el momento que su padre le dijo de la muerte de su tía se puso a llorar, sus primos también y Bártoli se retiró de la sala llorando.
Antes había declarado una de las médicas que participó de la autopsia y la familia de la víctima se retiró para no ver la filmación que fue proyectada en una de las paredes.
También declaró el masajista de Bartoli para quien la fiscal pidió la detención porque los registros del country no contaban con la entrada y la salida del testigo, que de declaró haber esta en Carmel el 27 de octubre de 2002, pero el Tribunal no hizo lugar. Una vecina hija de un médico de carmel sostuvo ante el Tribunal que Irene había ido a su casa en búsqueda de su padre porque su hermana había tenido un accidente.
RV
miércoles, 17 de agosto de 2011
HGB: jamás le pedí que no viniera la policía
martes, 16 de agosto de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
Los policías negaron haber recibido la orden de ir
Horacio García Belsunce está acusado de haber llamado a un jefe policial para pedirle que no enviara ninguna comisión. Al vecino, Sergio Binello, se lo acusa de llamar a la recepción para que no dejaran entrar a ningún móvil.
Cuatro policías bonaerenses que se desempeñaban en la seccional octava de Pilar cuando fue el crimen de María Marta García Belsunce negaron haber recibido la orden de ir al country el Carmel, al declarar como testigos en el juicio por el encubrimiento del homicidio.
Se trata de Luis Antonio Lencina, Sergio Galienza, Dante Romero y Néstor Fabián Britos quienes dijeron que en ningún momento se comunicaron con ellos ni les ordenaron dirigirse al country ante un presunto llamado a la comisaría por parte de la vigilancia del Carmel.
Los policías, que fueron los últimos cuatro testigos aportados por la fiscalía al debate, dijeron que nunca recibieron esa orden y por ende nunca fueron en una patrulla rumbo al country, con lo que desacreditaron los dichos de un vigilador del lugar que dijo haber visto un móvil policial ir hacia el Carmel, aunque nunca llegó.
"Se está cayendo a pedazos la teoría de la fiscalía, no tienen nada y un claro ejemplo de esto es incluir en la causa la filmación del programa de Susana Giménez", indicó Horacio García Belsunce en los tribunales de San Isidro.
García Belsunce está acusado de ser quien supuestamente llamó a un jefe policial para pedirle que no enviara a ninguna comisión al country Carmel.
El miércoles pasado el ex vigilador de ese country, Fernando Domínguez, ratificó ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro lo que ya había declarado en la instrucción y en 2007 en el primer juicio por el caso al viudo Carlos Carrascosa: que el patrullero nunca llegó al country. Pero, en realidad, en el expediente nunca quedó claro si ese patrullero existió, si efectivamente se dirigía al country Carmel por lo sucedido con la casa del matrimonio Carrascosa o si en realidad pasó por allí de casualidad.
El tema involucra a además de Horacio García Belsunce a Sergio Binello, el vecino y amigo de la familia de la víctima acusado de llamar a la recepción del country para decir que no dejaran entrar a la policía y, de ser necesario, que se le pagara para evitar su ingreso.
Con la declaración de los cuatro policías finalizó la lista de testigos propuestos por la fiscalía y para mañana está previsto que comiencen a declarar los aportados por la defensa de Horacio García Belsunce, entre ellos el ex abogado de Carrascosa, José Licinio Scelzi.