martes, 31 de julio de 2007
Molina Pico apeló el fallo
miércoles, 18 de julio de 2007
Más familiares irán a juicio oral por el homicidio
La Justicia dispuso que el cuñado de la víctima, Guillermo Bártoli, su medio hermano John Hurtig y su padrastro, Constantino Hurtig sean investigados por encubrimiento.
La Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro dispuso que Guillermo Bártoli, cuñado de María Marta García Belsunce; su medio hermano John Hurtig y su padrastro Constantino Hurtig, sean sometidos a juicio oral por el encubrimiento del crimen de la socióloga, informaron fuentes judiciales.
Con ello, los tres familiares quedaron procesados aunque sin prisión preventiva, según lo dispuesto por la Justicia.
Con este pronunciamiento, ya son siete los familiares y amigos que serán sometidos a un segundo juicio oral por el caso. Ya estaban a la espera del debate la masajista Beatriz Michelini, el médico Juan Gauvry Gordon, el hermano Horacio García Belsunce (h) y el vecino Sergio Binello.
John Hurtig durante el proceso en el que se investigó a Carrascosa había reconocido haber hallado el famoso "pituto" en el baño de la casa donde había sido asesinada la socióloga. En ese momento, también estaba presente Constantino.
Tras la condena a Carlos Carrascosa a cinco años y medio de prisión como encubridor del homicidio de su esposa, se esperaba que la Justicia diera lugar a la investigación de las denuncias que involucran a otros protagonistas del caso.
Prisión morigerada. Mientras se espera que la Justicia resuelva sobre el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa de Carrascosa, las Madres del Dolor protestaron frente a los Tribunales de San Isidro.
"Nosotras nos preguntamos qué diferencia hay entre [Eduardo] Sukiassian (responsable de la muerte de Kevin Sedano), que es un asesino; Carrascosa, que es un encubridor; y todos los demás asesinos que están presos", dijo Vivian Perrone, presidenta de la ONG.
Junto con otras madres reclamó por una justicia igualitaria para todas las personas. "No es justo que porque alguien tenga educación, posición y dinero que pueda conseguir su libertad, mientras que hay cientos de personas detenidas por tentativa de robo a quienes no se les da la morigeración de prisión"*, sostuvo otra de las manifestantes en declaraciones televisivas.
*Lo que es injusto y sumamente grave es que se prejuzgue a la gente y se la condene sin pruebas sólo para satisfascer a la sociedad.
Un amigo garantiza en su casa el arresto de Carrascosa
Un amigo de Carlos Carrascosa se comprometió a garantizar que el condenado por el encubrimiento del crimen de su esposa, María Marta García Belsunce, pueda estar en su casa de un barrio cerrado de Escobar hasta que quede firme el fallo en su contra.
Héctor Lineiro, con quien el viudo vivió hasta la semana pasada en el country Centro Urbano Bahía Escobar (CUBE), se entrevistó durante una hora con la presidenta del tribunal oral que lo condenó, María Angélica Etcheverry.
Los jueces querían conocer su forma de vida y, además, dispusieron hacer una inspección en el barrio cerrado para conocer, entre otras cosas, las medidas de seguridad del lugar.
Lineiro, que también es viudo y vive con su hija, le dijo a la jueza que controlará a su amigo Carrascosa en el caso de que se le otorgue un régimen de prisión preventiva morigerada, como la que reclamaron sus abogados. Esta consiste en una especie de arresto domiciliario en el que el condenado tiene que cumplir con determinadas imposiciones, como por ejemplo presentarse ante el tribunal con cierta frecuencia.
Carrascosa estuvo viviendo en el barrio cerrado desde que estalló el escándalo del crimen de su esposa y se vio obligado a abandonar su casa en el country Carmel de Pilar, donde ocurrió el homicidio.
Incluso, allí se entregó a la policía en 2003, cuando durante la instrucción estuvo preso 43 días acusado del homicidio. El lugar cuenta con custodia privada, pero como da a la ribera del río Luján también cuenta con vigilancia de la Prefectura Naval Argentina.
Ahora, sus abogados, Alberto Cafetzoglus y Hernán Diego Ferrari, confían en que los jueces Etcheverry y Luis Rizzi acepten que el viudo tenga un régimen del tipo prisión domiciliaria, aunque su colega Hernán San Martín votaría en contra.
INFORME SOCIOAMBIENTAL
Ferrari explicó que para que el tribunal se pronuncie debe recibir previamente un informe socioambiental de la casa del CUBE, el cual fue solicitado el viernes último a la oficina pericial de San Isidro, pero que será realizado por la de Zárate-Campana, que tiene jurisdicción en la zona. Luego, el tribunal oral de San Isidro resolverá.
Los defensores presentaron el viernes último el pedido de morigeración de la prisión preventiva para que Carrascosa abandone el penal de Campana hasta que el fallo quede firme. En ese escrito, recordaron que Carrascosa nunca eludió la acción de la Justicia.
martes, 17 de julio de 2007
Señor Director:
"Mucho se ha dicho. Nada se ha averiguado. Personalmente no sé quien mató a María Marta y como no se sabe quién ni en qué circunstancia, sólo me consta una cosa: el fiscal Molina Pico se presentó en el velorio. Pedido o no pedido, accidente o asesinato, su obligación era ordenar una investigación, una autopsia y preservar las pruebas. No lo hizo. Faltó a sus deberes de funcionario. ¿Le pedirán cuenta de ello?"
VERÓNICA G. K. DE ALVAREZ DE TOLEDO
Esta carta fue publicada el 17 de julio de 2007 en el diario "La Nación"
lunes, 16 de julio de 2007
Deciden si dan prisión domiciliaria a Carrascosa
El tribunal que condenó a Carlos Carrascosa a cinco años y medio de prisión por haber encubierto el homicidio de su esposa, María Marta García Belsunce, resolverá esta semana si le permite al viudo salir de la cárcel de Campana para permanecer preventivamente detenido en el mismo lugar en el que vivía hasta el día de la sentencia: el club Náutico Escobar.
Mañana habrá una audiencia fundamental en ese sentido: los jueces María Angélica Etcheverry, Hernán San Martín y Luis María Rizzi escucharán a Héctor Liñeiro, con quien Carrascosa ha vivido los últimos cuatro años en el Náutico.
Fuentes de la causa dijeron a LA NACION que Liñeiro -amigo de Carrascosa desde la época del colegio- se ofreció como garante del cumplimiento de las condiciones que la Justicia pudiera imponerle al viudo en caso de permitirle cumplir una prisión preventiva domiciliaria mientras la condena no está firme, pues sus defensores ya anunciaron que recurrirán a Casación para intentar revertir el fallo adverso.
El hecho de que el tribunal haya accedido a escuchar a Liñeiro, agregaron las fuentes, es un fuerte indicio de que podrían aceptarlo como garante. En tal caso, Carrascosa no podrá salir del barrio privado que propuso como alojamiento sin previo permiso judicial y Liñeiro deberá responder por ello.
El defensor de Carrascosa Alberto Cafetzoglus dijo a LA NACION que espera que el tribunal resuelva rápidamente el pedido de morigeración. "Calculamos que podríamos tener una respuesta el miércoles o el jueves. Si fuera por la negativa, insistiremos e incluiremos nuestra solicitud dentro del recurso de casación con el que intentaremos revertir el fallo adverso del juicio", señaló el abogado.
En cuanto a la revisión del fallo, el otro defensor, Diego Ferrari, adelantó a LA NACION que posiblemente mañana exprese por escrito la decisión de recurrir a Casación. Luego de eso, tendrán plazo hasta el 31 del actual para presentar el recurso fundado.
Mientras tanto, Carrascosa sigue en el penal de Campana. Sus abogados dijeron que el viudo se encuentra bien de ánimo, que le arreglaron dos caries, que recibió durante el fin de semana visitas de amigos y que sus compañeros de pabellón (cinco, uno de los cuales comparte celda con él) lo tratan bien. Con ellos vio ayer, en el televisor que le llevó su familia, la final de la Copa América entre Argentina y Brasil.
sábado, 14 de julio de 2007
A Molina Pico la causa le quedó grande
"A Molina Pico la causa le quedó grande"
viernes, 13 de julio de 2007
Carrascosa quedó en el penal de Campana
Sólo bastaron indicios...

Por Hernán Cappiello
De la Redacción de LA NACION
La condena gira sobre la base de que Carrascosa, para los jueces del voto mayoritario, María Angélica Etcheverry y Hernán San Martín, instaló la hipótesis del accidente doméstico para encubrir el crimen.
Su colega Luis Rizzi, en disidencia, votó por su absolución por el encubrimiento.
Los principales puntos que dio por probados Etcheverry, a los que adhirió San Martín, son:
- La instalación de la idea de accidente doméstico, a partir de lo que les transmitió a los que iban llegando a la casa.
- La modificación del escenario del crimen, limpiándolo y ordenándolo, dándose directivas para ello.
- Haber sido decisiva su opinión sobre que la bala, conocida como el "pituto", no estaba relacionada con el crimen, para que la arrojaran por el inodoro.
- Haber descartado ropas ensangrentadas.
- Dar instrucciones para acomodar el cadáver y disimular las heridas que presentaba, peinándolo y tratando de detener la abundante pérdida de sangre.
- Haber impedido que se hiciera presente la policía en el lugar.
- Impedimento de acercamiento al cuerpo y al escenario del crimen de algunos allegados.
- Impedir a empleados de la empresa funeraria que manipularan el cadáver.
- Procurarse un certificado de defunción alterado, para evitar la autopsia.
También entendieron que es dudoso que la masajista Beatriz Michelini hubiera estado presente minutos después de la muerte, haciéndole recuperación cardiopulmonar a la víctima, mientras Carrascosa pedía por teléfono una ambulancia. El fiscal entendió que esa mujer, cuya voz de fondo quedó grabada en la llamada telefónica, es Irene Hurtig, que no está imputada en la causa.
Esto, sumado a que tres testigos dijeron haber visto a Carrascosa en el club house de Carmel en momentos en que el acusado aseguró estar en casa de Guillermo Bártoli mirando un partido de fútbol, hizo concluir a los jueces que mintió.
El juez Rizzi, en solitario, en cambio, compartió la idea de que se instaló la teoría del accidente, pero dijo que eso no constituye en sí ningún delito. "No se instaló maliciosamente", dijo.
Tras una dura crítica a la actuación del fiscal, Rizzi añadió las divergencias entre los integrantes de la acusación y los descalificó cuando en su alegato final les aconsejó que demostraran que no hay una justicia para ricos y otra para pobres. "No se ahorró una impertinente admonición del tribunal, con expresiones más propias de una pieza política y no jurídica."
Rizzi no se ahorró una dura crítica al tratamiento mediático del caso. Sostuvo que se crean falsas expectativas en la sociedad defraudadas por la sentencia, con lo que se aumenta el descrédito de la Justicia.
En suma, sólo bastaron los indicios, analizados mediante las reglas de la sana crítica, para que Carrascosa terminara en prisión.