viernes, 30 de mayo de 2003
Se suicidó la madre de un sospechoso
Una muerte que esconde un secreto

Aun cuando jamás se sepan los verdaderos motivos que la llevaron a arrojarse al vacío, e incluso si nunca pudiera probarse acabadamente si, efectivamente, ese acto fue la consecuecia de una decisión suicida, es indudable que Silvia Ryan, al morir, se llevó a la tumba un secreto: qué hizo su hijo, Nicolás Pachelo, en la tarde-noche del 27 de octubre último, a la hora en la que una mano aún no identificada asesinó de cinco balazos en la cabeza a María Marta García Belsunce en el country Carmel, de Pilar.
Pachelo, el "sospechoso favorito" para la familia de la víctima, había puesto a su madre como protagonista de la coartada que ofreció para situarse temporal y espacialmente lejos de aquel episodio del country.
Era el cupón de su tarjeta de crédito por una compra en un local del shopping Paseo Alcorta, de la Capital, el que usó Pachelo como prueba de descargo. La certeza de que Ryan firmó aquel comprobante e hizo efectivamente una compra no admite cuestionamientos.
Sin embargo, tres chicos dijeron haber visto a su hijo en Carmel, muy cerca de María Marta, poco antes del homicidio. Y algunas llamadas telefónicas sitúan a Pachelo más cerca de la escena del crimen que de la Capital. Por ejemplo, entre una comunicación recibida por él y captada por una antena de celular de Pilar, y la hora en la que el sospechado dijo haber hecho una compra con su madre median sólo ocho minutos. Desandar el camino entre Carmel y Palermo en ese tiempo resultaría imposible.
Es por eso que lo que tuviera ella para decir o para callar sobre ese episodio cobraba suprema relevancia para la investigación del asesinato de María Marta García Belsunce.
Cierto es que, legalmente, una madre no es penalmente punible por encubrir a su hijo, si se creyera que éste pudo haber cometido un crimen. Pero igualmente cierto es que, llegado el momento, la Justicia podría haber tomado la decisión de citarla a declarar para que dé explicaciones.
Aunque el nombre de Nicolás Pachelo como presunto implicado en el crimen del country está instalado en el expediente desde hace cinco meses, la decisión tomada hace una semana por el juez de San Isidro Diego Barroetaveña de dejar en libertad a Carlos Carrascosa y sugerir que la policía -y no los colaboradores elegidos por el fiscal Diego Molina Pico- investiguen otras pistas distintas a las que conducían al viudo y a la familia de la víctima, tuvo como consecuencia natural que el hijo de Ryan quedase como sospechoso número uno.
Era esperable que otra madre -la de María Marta- pidiese, por medio de sus abogados, que las presuntas mentiras y contradicciones de Pachelo fuesen escrutadas minuciosamente. Así, más tarde o más temprano, los detectives hubiesen golpeado a la puerta de la casa de Silvia Ryan.
Dos de las tres cartas póstumas atribuidas a la mano de la mujer que murió ayer se refieren a la presunta inocencia de Pachelo. Pero eso nunca será igual a que ella hubiera dicho lo mismo, en vida y de viva voz.
El drama que faltaba

Extraña muerte de la madre de Pachelo

Extraña muerte de la madre de Pachelo, el vecino sospechoso. Se arrojó de un piso 11, en la capital federal. Dejó una carta. Abre muchos interrogantes.
jueves, 29 de mayo de 2003
Encontraron muerta a la madre de Pachelo
sábado, 24 de mayo de 2003
Carrascosa en libertad pero procesado
viernes, 23 de mayo de 2003
Carrascosa recuperó la libertad
El viudo de la víctima salió de prisión por decisión del juez Diego Barroetaveña, luego de hacer efectiva una caución de 100.000 pesos.
Carlos Carrascosa recuperó la libertad esta tarde luego de hacer efectiva una caución de 100.000 pesos para que su prisión preventiva quede morigerada, informaron a fuentes policiales. El viudo de María Marta García Belsunce, acusado de homicidio calificado, salió de prisión por disposición del juez de Garantías Diego Barroetaveña. Al retirarse de la Subdelegación de Investigaciones de Pilar y consultado por la prensa sobre cómo se sentía, el esposo de María Marta sólo sostuvo: "Muy bien, nada más, gracias". Sus abogados, Marcelo Nardi y José Scelzi, lo acompañaban para llevarlo hasta el lugar donde deberá residir a partir de ahora, hasta que llegue el juicio oral y publico, pero no quisieron revelar dónde vivirá a partir de ahora para preservar "la intimidad". El letrado José Scelzi explicó a LA NACION LINE que "la medida implica la recuperación de la libertad bajo caución real, es decir, el imperativo de que Carrascosa deposite la suma de 100.000 pesos".
Señor Director:
"El fenómeno por el cual las personas solemos instalar una idea o un hecho fantaseado en el cerebro dándole entidad de auténtico, se llama «metadiégesis».
"Así, en el caso de que, por ejemplo, me preguntaran si vi a alguien en determinada confitería –más aún si la persona es habitué del lugar–, en determinada fecha y hora, podría responder que sí, en función de incurrir en metadiégesis. Y sostenerlo vehementemente de buena fe. Porque si lo creo, lo sostengo inclusive hasta con detalles anexos, como que bebió café y un licor.
"Estas consideraciones las hago para situar en la hipótesis las declaraciones de quienes afirman que Carlos Carrascosa estuvo en el bar del club house de Carmel, mientras muchos otros sostienen que se mantuvo viendo un partido de fútbol a cuatro cuadras de su hogar, como declara el imputado. Sirva de reflexión, o no, este aporte a la misteriosa causa de la muerte de María Marta García Belsunce."
Lila Díaz D’Onofrio
Esta carta fue publicada el 23 de mayo de 2003 en el diario "La Nación"
jueves, 22 de mayo de 2003
Otro accidente en el baño
miércoles, 21 de mayo de 2003
Apelan la prisión preventiva a Carrascosa
Los abogados defensores de Carlos Carrascosa, detenido por el crimen de su mujer, María Marta García Belsunce, apelarán hoy la prisión preventiva del acusado, mientras se conoció un nuevo testimonio de un médico forense que benefició la posición del viudo.
Los abogados José Licinio Scelzi y Marcelo Nardi preparaban anoche la apelación de la prisión preventiva que presentarán hoy ante el juez de San Isidro Diego Barroetaveña para que la Cámara de San Isidro revise la decisión.
Los letrados tienen plazo hasta pasado mañana para hacer su presentación ante el tribunal, que integran los camaristas Fernando Maroto y Emilio Rodríguez Mainz.
Mientras sigue la batalla legal, el expediente incorpora nuevos elementos. Ayer se conoció el testimonio que brindó el médico Héctor Moreira, quien, junto a Carlos Alejandro Flores, realizó la autopsia que reveló que la mujer había sido asesinada de cinco balazos.
Frente al juez de instrucción porteño Julio Lucini, que investiga las supuestas irregularidades en el acta de defunción de la víctima, Moreira respaldó los dichos de Flores, en el sentido de que "desde su impresión profesional, los orificios de bala no presentaban pegamento y que no era posible a simple vista descubrir la existencia de las heridas de bala", indicaron las fuentes.
"Si hubiera habido pegamento, lo hubiéramos hecho constar en la autopsia", dijo el médico al juez.
Paralelamente, expertos forenses trabajaron ayer para completar los estudios genéticos de los rastros de sangre hallados en la escena del crimen.
Mientras se termina este trabajo, que puede finalizar pasado mañana, siguió la controversia sobre las conclusiones parciales de esos estudios. Eduardo Raimondi, perito de parte de Carrascosa y director ejecutivo de la Fundación Favaloro, insistió en que "es una cretinada" hablar de rasgos de cosanguinidad entre esos elementos y la víctima, como dejaron trascender fuentes judiciales.
Fuente
martes, 20 de mayo de 2003
Controversia por un peritaje genético
Conclusiones parciales de un peritaje de ADN sobre evidencias halladas en el chalet del country Carmel, de Pilar, donde fue asesinada María Marta García Belsunce, generaron anoche una controversia entre allegados al fiscal Diego Molina Pico, que investiga el crimen, y expertos contratados por la familia de la víctima.
Anoche, fuentes de la Procuración General bonaerense dijeron a LA NACION que el Molina Pico ya cuenta con un sobre lacrado "firmado por representantes de la defensa", que contiene la información genética de una mujer que estaba en la escena del crimen, junto a la víctima. Y agregaron que, además, los rastros de ADN revelan su pertenencia a dos hombres, uno de los cuales podría tener una relación de consanguineidad con la víctima.
Sin embargo, José Licinio Scelzi, abogado del marido de la víctima, Carlos Carrascosa, desmintió que sus expertos hubieran firmado un sobre con el contenido del patrón genético y dijo que ese trabajo aún se está realizando.
El perito de parte de la familia Eduardo Raimondi, director ejecutivo de la Fundación Favaloro, dijo terminante a LA NACION: "La única conclusión que firmamos el viernes último los tres peritos de parte y la perito oficial María Mercedes Lojo, luego de una reunión de cinco horas, es que en los materiales analizados se hallaron varios patrones genéticos mezclados, que determinan pertenencia a la víctima y a dos hombres. Pero debajo de uno de los cromosomas masculinos puede esconderse uno femenino, por eso se va a ampliar para identificarlo".
Agregó que ese análisis se va a relizar hoy en La Plata con reactivos que aportará la Fundación Favaloro, y con la presencia de un perito de esa institución, en una junta que comenzará a las 10.
"No podemos decir que hay un patrón femenino en un sobre lacrado", dijo Raimondi; también enfatizó que especular con la posibilidad de una eventual consanguineidad "es una irresponsabilidad tremenda, cuando no se hicieron esos estudios. Nunca fue discutido ese punto y si esos estudios se realizaron, no fue en presencia de los peritos de parte".